El día que se va quien sabía
Casi todas las organizaciones tienen un sistema que funciona y que nadie se atreve a tocar. Funciona porque alguien lo diseñó bien. Nadie lo toca porque ese alguien ya no está, o está en otra cosa, y lo que sabía nunca se escribió.
Ese es el fallo de arquitectura más común y el menos visible. No aparece en ningún monitor. Aparece cuando hay que cambiar algo y nadie puede explicar por qué está hecho así, qué se rompe si se toca, ni cuánto cuesta realmente.
Lo que hace que una arquitectura sobreviva
Una arquitectura que no depende de nadie tiene cuatro cosas, y ninguna es tecnológica:
- Decisiones escritas. Cada elección relevante, con su contexto, las alternativas que se descartaron y por qué. No el qué, que se ve en el código, sino el por qué, que no se ve en ningún sitio.
- Requisitos explícitos. Qué disponibilidad necesita, cuánto dato puede perder, cuánto puede costar. Sin eso, nadie puede saber si un cambio mejora o empeora el sistema.
- Documentación que se mantiene sola. Diagramas y descripciones que se generan desde la misma fuente que el sistema, para que no envejezcan el primer mes.
- Una norma contra la que comparar. Un estándar escrito de la organización que permite revisar cualquier diseño con criterios y no con opiniones.
Por qué no se hace
No se hace porque escribir decisiones parece tiempo perdido cuando todo está fresco en la cabeza. El costo aparece meses después, cuando ya nadie recuerda nada, y lo paga otra persona. Es el mismo patrón que la deuda técnica, pero con el conocimiento.
La buena noticia es que el esfuerzo es pequeño si se hace en el momento: una decisión escrita lleva minutos el día que se toma y semanas el día que hay que reconstruirla.
De qué trata esta serie
Esta serie recorre, paso a paso, cómo se diseña, se documenta, se valida y se opera una arquitectura cloud para que sobreviva a quien la hizo: desde escribir decisiones y requisitos hasta diseñar por zonas, elegir entre monolito y microservicios, tratar los datos, documentar como código, levantar lo heredado, homologar contra un estándar, estimar el costo y diseñar para fallar.
Cómo lo aplicamos: Arquitectura Cloud.