¿En qué punto está?
Pregunta a un equipo en qué punto está una aplicación y probablemente obtengas una respuesta distinta de cada persona. "Casi terminada", "en pruebas", "ya está en producción, pero falta…". Sin fases definidas, el estado de una aplicación es una opinión.
Fases con nombre
Un ciclo de vida útil tiene pocas fases y cada una tiene un resultado concreto:
| Fase | Termina cuando existe… |
|---|---|
| Idea | Un problema descrito y alguien que lo patrocina |
| Especificación | Qué se va a construir, qué no, y cómo se sabrá que funciona |
| Producto mínimo | Una versión desplegada en un entorno de desarrollo que cumple lo esencial |
| Aceptación | La misma versión, en un entorno igual al de producción, revisada por quien la pidió |
| Producción | La versión aprobada, desplegada y observada |
Compuertas, no reuniones
Entre fases hay compuertas. Una compuerta no es una reunión: es una pregunta con respuesta escrita.
- Tiene un criterio: qué debe ser verdad para pasar.
- Tiene un responsable: una persona concreta que aprueba, con nombre.
- Deja registro: la aprobación queda escrita con fecha, y si se rechaza, con el motivo.
Las compuertas que dependen de criterio humano (¿esto es lo que se pidió?, ¿asumimos este riesgo?) las aprueba una persona. Las que se pueden comprobar solas (¿compila?, ¿pasan las pruebas?, ¿falta algún documento?) las comprueba la plataforma, y no se discuten.
Lo que se gana
- El estado de cada aplicación es un dato, no una opinión.
- Nada llega a producción sin que alguien con nombre lo haya decidido.
- Las conversaciones se centran en lo que necesita criterio, porque lo demás está automatizado.
La compuerta más importante es la primera de verdad: pasar de la idea a algo construible. Eso es la especificación.
Cómo lo aplicamos: Ingeniería de Plataforma.