Lo que hace todo el mundo y lo que no hace nadie
En las áreas de TI que crecen sin estructura aparecen dos síntomas a la vez. Hay trabajo que se hace dos o tres veces (dos equipos documentando la misma red, tres scripts para lo mismo) y trabajo que no hace nadie (¿quién revisa los accesos cada trimestre?, ¿quién mantiene la norma de etiquetado?).
Ambos tienen la misma causa: nadie ha escrito quién es responsable de qué.
Un mapa en tres niveles
Dominios. Grandes áreas de responsabilidad estables en el tiempo: plataforma, seguridad, redes, datos, costos, arquitectura. No dependen de las personas ni del organigrama del momento.
Roles. Dentro de cada dominio, las funciones necesarias: quien define la norma, quien la aplica, quien la revisa. Una persona puede tener varios roles; un rol puede repartirse entre varias personas, pero siempre con un titular.
Entregables. Lo que cada rol produce o mantiene, en concreto: la norma de etiquetado, la revisión trimestral de accesos, el inventario de cuentas, el informe mensual de costos. Cada entregable tiene un solo responsable.
Escrito, versionado y validado
El mapa no es un organigrama colgado en una pared. Es un documento vivo:
- Se escribe en un formato estructurado, de modo que se pueda consultar y validar (¿hay entregables sin dueño?, ¿algún rol sin titular?).
- Se versiona como el código: cada cambio tiene fecha y motivo.
- Se valida antes de automatizar: las herramientas de gobierno (alertas, aprobaciones, informes) se configuran a partir de este mapa, no al revés.
Cuándo se nota que funciona
Cuando llega una alerta, se sabe a quién va. Cuando hay que aprobar algo, se sabe quién lo hace. Cuando alguien se va, se sabe exactamente qué entregables hay que reasignar. Y cuando aparece una tarea nueva, la primera pregunta deja de ser "¿quién se encarga?" y pasa a ser "¿en qué dominio cae?".
Saber quién es responsable de cada cosa no dice todavía quién puede decidir qué. Eso son los niveles de decisión.
Cómo lo aplicamos: Gobierno Multicloud.