Una moda con costo
"Multicloud" se presenta a menudo como una virtud en sí misma: no depender de un proveedor. Pero cada proveedor adicional duplica conocimientos, herramientas, modelos de seguridad, formatos de facturación y puntos de fallo. Sin una razón concreta, el multicloud es complejidad que se paga todos los meses.
Lo mismo con el híbrido: mantener infraestructura propia conectada a la nube tiene sentido en unos casos y es solo inercia en otros.
Razones que sí lo justifican
- Regulación o residencia: datos que deben quedarse en un lugar o en infraestructura propia.
- Latencia o dependencia local: sistemas industriales, sucursales o equipos que no pueden depender de internet.
- El mejor servicio de cada proveedor: una capacidad concreta (analítica, IA, un servicio gestionado) que justifica operar una segunda nube para esa carga.
- Continuidad ante la caída de un proveedor: un requisito real, y caro, que exige diseñar para ello desde el principio.
"Para no depender de nadie" o "para negociar mejor" rara vez compensan por sí solas el costo de operar dos plataformas.
Patrones, de menor a mayor complejidad
- Un proveedor principal y otro para cargas concretas. Cada carga vive entera en una nube. Es el patrón más habitual y el más sano.
- Híbrido conectado. Infraestructura propia para lo que debe quedarse, nube para el resto, con conexión privada y segura entre ambas.
- Portabilidad por diseño. Contenedores, infraestructura como código y servicios estándar para poder mover cargas si hace falta, aceptando renunciar a algunos servicios propios de cada nube.
- Activo-activo entre proveedores. La misma carga en dos nubes a la vez. Solo cuando el requisito de continuidad lo exige, porque multiplica costo y complejidad.
Lo que hay que resolver en cualquier caso
- Identidad unificada: una sola forma de saber quién es quién en todos los entornos.
- Red y conectividad: caminos privados y cifrados, con zonas bien definidas.
- Gobierno común: las mismas reglas de etiquetado, seguridad y costo en todas las nubes.
- Costo en un solo formato, para poder comparar y sumar (es lo que resuelve FOCUS en la serie de FinOps).
Cómo lo aplicamos: Arquitectura Cloud.